La familia Jové Balasch, de la bodega Mas Blanch i Jové aprovechó la inauguración de la obra «La Huella» de Eva Lootz, en la Viña de los Artistas, el sábado 6 de julio, para hacer una llamada responsable a preservar la tierra sin dejar esta tarea pendiente para las generaciones futuras.

Sara Jové destacó el compromiso con la sostenibilidad y la producción ecológica de la bodega y como las tierras bien cuidadas habían hecho de cortafuegos durante los recientes incendios en Tarragona y Lleida.

Unas 450 personas participaron en una jornada festiva en la que la obra «La Huella» fue la protagonista. La nueva instalación consiste en una gran huella, el talón de la que sobresale de la tierra y alberga un olivo trasplantada desde el mismo campo de olivos donde está situada. El conjunto está construido con piedra seca recordando los muros que forman terrazas en la finca de la bodega.

«Una huella habla de la presencia de lo ausente, de la memoria, del tiempo …», explica el artista, Eva Lootz.