Vino solidario de Lagravera, Mas Blanch i Jové y Terrer de Pallars

Vino solidario de Lagravera, Mas Blanch i Jové y Terrer de Pallars

Las bodegas Lagravera de Alfarràs, Mas Blanch i Jové de la Pobla de Cérvoles, y Terrer de Pallars de Figuerola d’Orcau, la consultoría de comunicación enogastronómica Como Pomona, y la distribuidora de vinos Casa Badio, impulsan una asociación sin ánimo de lucro para elaborar un millar de botellas de un vino solidario y colaborativo de esta cosecha 2.017. (más…)

El movimiento Km0 se consolida en la restauración de Lleida

El movimiento Km0, impulsado por Slow Food, se consolida en la restauración leridana con la incorporación de media docena de nuevos restaurantes en 2015 (los mismos que durante el 2014): El Celler dels Joglars de Montardit (Juan Luque), Lo Ponts de Ponts (Ramon Gaspà), Casa Mercè de Fontdepou (Mercè Camins), Fogony de Sort (Zaraida Cotonat), L’Antic Forn de Cervera (Sergi Ortiz) y El Dien de Vallfogona de Balaguer (Enric Millà). Según explica el mismo Millà, coordinador de este grupo de restauradores de toda Cataluña, “la calidad y exigencia de compromiso del proyecto frena la incorporación de nuevos miembros de las Tierras de Lleida. Aunque sabemos de un par de establecimientos en Lleida y la Seu que están terminando de adaptar su manera de trabajar para poder incorporarse el próximo año “. La mayor parte de los 63 restaurantes y cocineros que este año formarán parte de la red Km0-Slow Food de toda Cataluña, diecinueve establecimientos más que en el año 2014, recibieron la placa identificativa del colectivo este lunes, día 23 de febrero, en la plaza de la iglesia de la localidad de Gallecs. El programa de la jornada incluyó la presentación del libro de Pep Salsetes “La Cuina del Vallés” y un almuerzo ofrecido por los cocineros de los restaurantes Km0 SlowFood del Vallés que hacía énfasis en los productos locales y promocionaba la recuperación de legumbres del Vallès. Los cocineros Fermí Puig y Ramon Parellada hicieron entrega de los rótulos identificativos correspondientes.

El proyecto de los Restaurantes Km0 de Slow Food nace de la voluntad, de cocineros y socios de la entidad, de fomentar una cultura gastronómica basada en los alimentos buenos, limpios y justos. Slow Food es una asociación ecogastronómica sin ánimo de lucro fundada en 1989 y actualmente con representantes en 122 países diferentes.

Bodega Weingut Erich Meier

El último día de viaje salimos del cantón Grisones, en una orilla del lago de Zurich, hacia el pueblo de Uetikon que es nuestro destino. Las pequeñas parcelas de viñas conviven con los chalets de una urbanización residencial donde Erich Meier elabora cerca de veinte referencias con la uva de unas diez hectáreas de dieciocho productores diferentes.
Erich explica que sus clientes, la mayor parte vecinos de la zona, son de alto poder adquisitivo y viajan lo suficiente como para conocer vinos de todo el mundo. “Quieren calidad y variedad. Valoran los vinos tradicionales pero quieren probar otros diferentes “. Así, Meier trabaja monovarietales blancos de Müller-Thurgau (Riesling Sylvaner), Räuschling, Pinot Gris, Riesling, Sauvignon Blanc, Viognier o Chardonnay. La Pinot Noir vuelve a ser protagonista de los vinos tintos sin embargo, también hace de Plural con un coupage de Diolinoir, Pinot Noir y Saint Laurent. El espumoso de Pinot y cuatro espirituosos diferentes completan la familia de productos de la bodega. Con una cata de cuatro vinos blancos (Räuschling 2013, Viognier 2013, Sauvignon Blanc 2013, y Chardonnay Barrique 2013) y dos negros (Pinot Noir Barrique 2012 y Plural 2012) constatamos la diversidad que ofrece la bodega. Cerramos nuestra estancia en Suiza en el restaurante Didi’s Frieden de Zurich, un restaurante de menú ejecutivo y carta muy solicitado. La cocina es tradicional y las raciones suficientes, los entrantes justos y los platos principales contundentes.

Bodega Weingut Fromm

Sin salir del pueblo de Malans, caminamos hasta el Weingut Fromm donde nos recibe el propietario Georg Fromm, cuarta generación de la bodega. Georg nos enseña la finca de la bodega, donde también viven las familias de los diferentes hermanos. Fromm, que también produce vino en Nueva Zelanda, más allá del cultivo ecológico apuesta por la biodinámica. Una filosofía que cada vez tiene más recorrido, y podríamos decir que tiene tres pilares fundamentales: una agricultura respetuosa con el medio ambiente; el seguimiento del calendario campesino tradicional según lunas, mareas …; y el cuidado y promoción de los ecosistemas paralelos y beneficiosos para la viña con la premisa de que cuanta más biodiversidad haya en la vid, más riqueza se llevará el vino. Tras visitar las instalaciones, Georg nos guía en una cata de catorce de sus vinos. Abrimos la cata con un Chardonnay 2011 y la cerramos con un La Strada Riesling Spätlese Reserva 1997 y un Riesling Sylvaner 2013 (serán los únicos vinos blancos de la degustación). Aunque la bodega Fromm también elabora Gewüztraminer, Pinot Gris o Merlot, el resto de los once vinos de la cata fueron Pinot Noir. Así conocimos el joven Village 2013 y los self Wingert 2013, 2012, 2011 y 2008 con doce meses de madera y una evolución espectacular donde la climatología y los años de guarda definen vinos muy diferentes. Con crianzas de 14 meses de madera: los Fidler Wingert 2013 y 2012; Spielmann Wingert 2013; los Schopf Wingert 2013 y 2012 y el neozelandés Wheeler&Fromm 2011. Un festival para los sentidos que lejos de dormirse con tantas referencias iban excitando la búsqueda de nuevos matices. Después de tres días de DWCC en Montreux y dos de ruta por las bodegas de la Suiza alemana, la última noche en Maienfeld la cerramos con una agradable cena en Schloss Brandis, un restaurante tradicional gestionado por la familia Hermann, ubicado en la torre defensiva de un castillo del siglo XIII.

Bodega Donatsch

El joven Martin Donatsch, enólogo y quinta generación de bodegueros, formado en Australia, España (con Miguel Torres) y Alemania, nos guía en una cata de tres etapas: blancos, negros y dulces, por diferentes espacios de la bodega de la familia. En una primera parada, Martin nos presenta dos Chardonnay. El 2012, fermentado en madera francesa en un 30%, saca un agradable aroma a vainilla, tiene mucha fruta, es fresco y mineral. El 2011 tiene nueve meses de madera. Vuelve la vainilla en nariz, plátano maduro y una mayor complejidad. Con los segundos vinos blancos 2012 y 2011, descubrimos la Completer, una uva que Martin nos cuenta que es fruto de reunir todas las buenas cualidades de las variedades blancas: fruta y una acidez equilibrada. Aromática y compleja, según el terreno de la zona, la fermentan en tinas viejas de madera donde se ha elaborado Chardonnay. La 2011 destaca por el punto seco y el sabor de almendra. De los negros probamos los Pinot Noir, Tradition 2013, muy fácil de beber y fresco; el intenso Pasion 2011 y el Unique 2011. Tres monovarietales muy diferentes.
Y por último, los dulces de la casa: Pinot Gris 2011 Vendimia Tardía, y el Vintage 2011 Pinot Noir. Sin brotitis, los dos vinos son de vendimia tardía y destacan por el gusto de melocotón seco y ciruela seca, respectivamente, así como por un gran equilibrio entre estas frutas secas, acidez y mineralidad. Después de un paseo por los viñedos de Completer, dentro del mismo pueblo de Malans, volvimos a la bodega para comer. El menú de la casa: Bündnis Gerstensuppe (sopa de avena y vino); jamón y ternera curada, longaniza y queso del país y pastel de nueces y miel.

Bodega Schmid Welti

Después de comer, dejamos el cantón de Argovia, cruzamos el de Zurich, y después de unos 150 kilómetros desde Küttigen llegamos a Berneck, en el cantón de San Galo. Llegamos a la hora justa, pero la familia Schmid nos esperaba en la bodega familiar Schmid Welti. Entramos por la tienda y, sin darnos cuenta, ya tenemos una copa de Weissherbst (blanco de otoño) en la mano. El joven Matias Wetli dirige la visita mientras su padre, Kaspar, nos acompaña y deja que sea su hijo quien nos explique en inglés la filosofía y gama de más de 40 referencias que produce la bodega. Blancos, negros, especialidades, vinos de postre, espumosos, y las denominadas Appenzeller, Bärenmandi, Ein Schluck Glück y 6TUS son las familias de producto de un catálogo que se complementa con espirituosos y destilados también hechos en casa. En el caso de los vinos Appenzeller, los Wetli nos explican que como hay muy poco vino de esta denominación geográfica tan comercial, al igual que ocurre con el conocido queso, los vinos se venden especialmente bien. Entre las variedades blancas que elaboran, en la Riesling Sylvaner y la mencionada Weissherbst, se suman las Souvignon Blanco o las Pinot Blanc, Pinot Gris y Chardonnay utilizadas, fundamentalmente, en la gama 6TUS. Pero a la hora de elaborar vino tinto, los Schmid Wetli hacen todo un mundo con la Pinot Noir, que también se denominada Spätburgunder o Blauburgunder. Otras variedades tintas son Rosenberg, Pfauenhalde, Diolinoir o Gamaret. Matias y Kaspar nos acompañan a cenar al restaurante Burg donde casado la cocina tradicional de Sascha Beilke y Alexandra Schilken-Beilke con los vinos Pinot Gris, Brugwein, Spätburgunder y el 6TUS Fortuna de Schmid Wetli. Durante la cena esta entrañable pareja de padre e hijo hacen honor al lema de la bodega que viene a decir algo como: “La suerte de vivir en una bodega”. De San Galo nos vamos hacia el cantón de Grisones hasta llegar a Maienfeld, el pueblo de la cinematográfica y televisiva Heidi. Siete kilómetros montaña arriba llegamos a Malans, donde pasaremos el día entre las bodegas Donatsch y Fromm, ambas dentro de este pequeño pueblo que se encuentra rodeado de viña.