Cuatro nuevas vinagretas para disfrutar de los agridulces Castell de Gardeny

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Como Pomona

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Fruto de la colaboración de Badia Vinagres con Antonieta Barahona y Alexa Trilla
Badia Vinagres ha presentado hoy viernes, día 11 de junio, cuatro nuevas vinagretas diseñadas por la doctora y nutricionista Antonieta Barahona, con su hija arquitecta y ‘food designer’, Alexa Trilla. Las cuatro nuevas vinagretas, Afrutada, Brava, Catalana y Mediterránea, han sido presentadas con un taller de cocina saludable a cargo de Barahona y Trilla. Cada una de las elaboraciones cuenta con un vinagre agridulce varietal de Castell de Gardeny como protagonista: Miel, Oporto, Merlot y Riesling. Agustí Badia, con las hijas Marta y Judit; han destacado el esfuerzo y la voluntad de Badia Vinagres de reafirmar su compromiso con el territorio con las sinergias como la creación de estas cuatro salsas que invitan a disfrutar de la cocina saludable y la cultura de los vinagres de calidad. Por su parte Marta y Judith, han insistido en su apuesta por la innovación desde la creatividad y una nueva concepción de la producción agroalimentaria. Una realidad conectada con los productores y suministradores de la materia prima, las personas que consumen el producto, y la sostenibilidad con el medio natural, histórico y cultural del territorio.
Al finalizar el taller, los responsables de Badia Vinagres han obsequiado a los participantes con unas muestras de los agridulces Castell de Gardeny y de estas vinagretas, que a pesar de no comercializarse, ya quedarán como propuestas para todas aquellas personas que quieran disfrutar de la cocina del vinagre.
Así, la Vinagreta Afrutada, cuenta con agridulce de miel de azahar; aceite de oliva virgen extra de les Garrigues, zumo de fruta de temporada y unos toques de canela, jengibre y nuez moscada. Barahona destaca que en esta vinagreta hay un «sutil aporte de vitaminas naturales de la fruta de temporada con las propiedades digestivas de las especies y el toque dulce y natural de la miel». Una elaboración especialmente recomendada para «verduras con pollo; pasta fresca con parmesano y salteado de pimientos, tomates y dados de fruta de temporada; galletas de avena con fruta; tartar de salmón …», dicen sus creadoras.
La Vinagreta Brava de «textura cremosa que intensifica y mantiene en boca efectos picante, aportando al plato la propiedad de favorecer la digestión» acompaña a la perfección patatas; verduras con carnes a la brasa; aletas crujientes de pollo; o ‘tacos’ de langostinos con verduritas, explica la nutricionista. Su elaboración es una sinfonía de agridulce de Merlot y mayonesa o alioli con el punto de sal, salsa picante y pimentón ahumado.
«Las frutas secas del territorio amplían el abanico nutricional de los platos, potencian los sabores y aportan los aromas característicos de los tostados» con la Vinagreta Catalana. Una salsa ideal para un pastel de zanahoria; ensalada de queso de cabra; carpaccio de calabacín y tomate; o macedonia de frutas rojas y helado de vainilla. En esta vinagreta, el agridulce de Oporto y el aceite de oliva virgen extra con un poco de sal, ligan con avellanas y almendras tostadas, piñones y pasas.
La Vinagreta Mediterránea es la cuarta receta «de sabor, color y aroma al plato, incorpora una mezcla de hojas verdes naturales. Aporta fibra y favorece las secreciones digestivas», explica la doctora. Se elabora con agridulce de Riesling, aceite de oliva virgen extra, sal, semillas de sésamo, piel de limón rallada y hierbas aromáticas variadas (menta, albahaca, romero, tomillo, perejil …). Una salsa que casa con pescado al horno con patatas; dados de sandía con queso feta; ensalada de pasta con brócoli y anchoas; o una vichyssoise.
BADIA VINAGRES, CASTELL DE GARDENY
Badia Vinagres, ubicada en Mollerussa, es una empresa familiar y centenaria dedicada en cuerpo y alma a la producción de vinagres artesanos de máxima calidad con su marca Castell de Gardeny y Badia. Desde que el tatarabuelo Agustín Badia Badia fundó la empresa, ya son cinco las generaciones que han apostado por la continuidad de este gran producto que, nada más lejos de estancarse, vive un buen momento.
En la actualidad el catálogo de Badia Vinagres incluye una quincena de referencias de vinagres blancos y negros, con especial especialización por los varietales de vino, así como dos vinagres elaborados con manzana de Lleida uno de balsámico (con un toque dulce) y el otro de producción ecológica bajo el sello Badia. «Son vinagres de doble expresión; unen el punto ácido, característica de todos los vinagres, refrescante y alegre, junto con los sabores y aromas del vino del que partimos con clara definición, intensidad y riqueza de matices,» tal como explica Agustín Bahía y Martí, cuarta generación al frente de la empresa.
La forma de trabajar de la empresa es el resultado de combinar la herencia de más de un siglo de experiencia artesanal con la inversión en la tecnología más puntera, y con la perfección día a día de nuestros sistemas de producción gracias a un riguroso control interno de la calidad durante todo el proceso de elaboración.
Así la vinagres de la capital del Pla d’Urgell ha conseguido ampliar su catálogo con nuevos productos innovadores y del territorio que generan ilusión, contagian entusiasmo y promueven la buena comida. «De un buen vino sale un buen vinagre». Bajo esta premisa, la familia Badia selecciona personalmente cada una de las variedades que luego transforma en vinagres Castell de Gardeny. Así, es fundamental tener una relación de proximidad y confianza con los proveedores de vino o del zumo de manzana. «No se trata de comprarlos» el producto «, sino de trabajar mano a mano con ellos para que, añada tras añada, podamos ir adaptando nuestros vinagres a las nuevas tendencias ya las cambiantes demandas del mercado», explica orgulloso Agustí . «Tal como nosotros lo vemos, sólo a través de la mejor materia prima obtenida del campo podemos ofrecer los mejores productos en la mesa», puntualiza el elaborador que ya dirige la vinagres con la quinta generación sus hijas Marta y Judit Badia Costa.

Marta y Judit, han crecido con los valores por el producto y calidad que Agustí les ha transmitido. Y se incorporan al negocio familiar apostando por la innovación desde la creatividad y la conexión de la vinagres con el entorno. «La programación de talleres de cocina, o el patrocinio de recetas de vinagretas, es una manera de relacionarse Badia Vinagres con el entorno y la sociedad. Creando sinergias con otros productores y contribuyendo a la mejora del territorio y la comunidad», explican las dos hermanas.

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