Juan José Baró y Pili Marqués son dos entusiastas queseros de Benabarre (Ribagorza). Después de una docena de años criando cabras y comercializando su leche como ganaderos, en 1994 se iniciaron como artesanos en Quesos Benabarre elaborando y comercializando su propio queso de cabra en la finca la Fondaña.

Ahora cuentan con un rebaño de más de 500 cabras y elaboran media docena de referencias diferentes de quesos de pastor, e incluso un yogur. La espalda de cabrito cocida a baja temperatura, con un suave escabeche, es otra de sus especialidades.

La explotación de Juan José y Pili constituye una de las visitas más gratificantes de la zona, y si es cierto que los adultos quedarán satisfechos, los más pequeños disfrutarán de una experiencia única. Cientos de escolares pasan cada año por la granja y, los más madrugadores, pueden conocer y, incluso, participar en las tareas de recolección de leche, utilizando la ordeñadora de la casa.

El primero de los productos de la casa, y que dio nombre a la marca, fue el Benabarre. Se trata de un queso semicurado de leche de cabra pasteurizada. De sabor suave y corteza ligeramente florida. Ideal para iniciarse en la degustación de quesos de cabra.

El denominado Romero es un queso tierno de leche de cabra pasteurizada. De sabor suave y textura cremosa. Su corteza está recubierta de hojas de romero y es comestible. Su maduración en la cava es de unas tres semanas.

El queso Conde de Ribagorza se hace con leche de cabra cruda y destaca por su textura dura y un sabor medio. La corteza tiene un tono gris ceniza muy característico.

El San Medardo (en honor al patrón de Benabarre), también de leche pasteurizada, está curado y madurado entre 20 y 25 días, tiene textura cremosa, sabor intenso y corteza ligeramente húmeda.

El Pirineos, se produce con curación de 50 o 60 días, dando como resultado dos variedades diferentes: uno más blando y sabor medio y un segundo, de sabor más fuerte y textura más seca. Con entre 90 y 150 días de maduración, el Montsec, es rico en aromas y sabores, que cambian según el punto de maduración.

El queso fresco se elabora con sal o sin sal y destaca por ser muy fino y suda. Su bajo contenido en grasas lo hace una buena opción para los que tiene que hacer algún tipo de régimen, sin renunciar al queso de pastor.

Juan José y Pili también elaboran desde 2006 su propio yogur con leche pasteurizada de sus cabras y fermentos lácticos. Un yogur que destaca por su suavidad, desde el punto de vista que es poco ácido, y se puede degustar sin azúcar. La textura de este producto, puede variar según la alimentación de las cabras en cada momento del año. En primavera las cabras comen más hierba verde, mientras que en verano todo es más seco y las cabras beben más agua. Los expertos también observan diferencias en el queso. Todo un mundo, para entrar y no salir…

Fotografía ©Gabi Orte/Chilindron.es