La Vinya dels Artistes de Mas Blanch i Jové inaugura en su tradicional fiesta la nueva obra con un mirador

Con un escurridor de botellas gigante ha querido Carlos Pazos volver a la Vinya dels Artistes de Mas Blanch i Jové, la inspiración que el vino dio a Marcel Duchamp al crear su artístico escurridor llamado “El Erizo” en 1914. Esta nueva obra de Pazos “No te prometo nada” fue inaugurada el sábado 30 de junio con la tradicional fiesta de la bodega de la Pobla de Cérvoles.

El vino inspiró el objeto de Duchamp, precursor del dadaísmo, y ahora vuelve como manifestación artística en la viña de la mano del artista Pazos, en un espacio que recupera una caseta de juegos, donde los niños de la Pobla de Cérvoles, ahora ya abuelos, se escondían para jugar. Unos bancos que hacen de mirador hacia la obra, la viña y el pueblo, completan un montaje que no decepciona.

“He escogido este espacio porque en la viña todas las cosas están un poco abstraídas. Quería hacer algo que fuera como un faro que identificara que aquí en la viña pasan cosas. Y hacer un mirador para ser mirado. Que se pudiera ver el pueblo pero, que desde el pueblo, también se viera el mirador “, explica Pazos.

La velada de la Viña de los Artistas 2018 contó con la asistencia de 450 personas y un programa de actos donde el arte casó a la perfección con el vino, la música, la gastronomía y la fiesta. La presentación del nuevo vino Troballa Blanc al aperitivo de bienvenida; el concierto de Pascal Comelade entre viñedos; y la rumba catalana y el garrotín de Manuel Malou fueron coprotagonistas de la velada en diferentes momentos del programa.

En cuanto al nuevo vino Troballa Blanc, se trata de una garnacha blanca criada en depósitos de cemento con forma de huevo. Una referencia que completa la pareja de vinos que la bodega inició el año pasado con el Troballa Negre, elaborado con garnacha tinta y criado en ánforas de barro. Cemento y barro, dos materiales con los que antiguamente se hacía y guardaba vino y ahora, se vuelven a recuperar para hacer vinos, sino experimentales, diferentes.

El compromiso con la cultura y el arte de la familia Jové Balasch, propietaria de la bodega Mas Blanch i Jové, los hizo merecedores del premio de Enoturismo de Cataluña en el año 2015. Este compromiso se renueva, año tras año, con la Viña de los artistas y multitud de actividades culturales y artísticas en la bodega de la Pobla de Cérvoles.

Reconocido creador en muchas disciplinas artísticas

Carlos Pazos, artista indisciplinado, creador enamorado de la música, los libros, la literatura y el cine, ha expuesto en algunas de las mejores galerías y museos del mundo. Hizo su primera exposición individual en 1970 y su primera retrospectiva en 2007, en el MACBA (Barcelona) y en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS-Madrid).

Pazos, que recibió el Premio Nacional de las Artes Plásticas en 2004 y el Premio Nacional de Artes Visuales de la Generalitat de Catalunya en 2008, inició su trabajo bajo la huella del arte pop europeo y lo desarrolló hacia el lenguaje del objeto, del ensamblaje y de la asociación de significados, con una fuerte relación con el arte povera, en el que se daba significado a los objetos cotidianos y sus códigos iconográficos. La realidad está incluida en su obra como un vacío: no hay referente de arte establecido y el objeto remite a una ficción. Su obra tiene un agudo sentido del humor y, al mismo tiempo, un profundo dramatismo. El artista se esconde tras varias máscaras y utiliza “souvenirs” y objetos para hacer del coleccionismo uno de los ejes centrales de su obra. Con una estética muy personal guiada por el rechazo de las ideas de “el arte con mayúsculas y en minúsculas”, combina la poética del objeto con la ironía y la máscara narcisista.

De carácter inquieto, Pazos ha tocado diversos campos creativos. Hasta ahora ha publicado dos libros de reflexiones, recuerdos y aforismos: “Garabatos y Zarpazos” en 2004 y “Pimpollos y Papanatas” en 2013.

En el campo del cine, ha colaborado en películas como “Cuentos de la verdad oculta”, de Carlos Benpar 1986 y “Cuando duermo veo claro” de Jordi Cadena 1987. Así como ha escrito y dirigido diferentes películas.