A 4 Manos de Gerard Balasch y José Manuel Córdoba con Lluís Bonillo

El Balasch & Co de Gerard Balasch y José Manuel Córdoba acogió la noche del miércoles 20 de febrero, un 4 Manos, que fueron seis, con Lluís Bonillo, del Aula Gastronómica . El pantagruélico menú estuvo casado con los vinos de Costers del Sió.

El menú se abrió con un aperitivo, antesala del paseo por el mundo que los cocineros de la casa habían preparado para guiar a los comensales por la gastronomía del planeta: «Carimañola» con «ropa vieja» de bacalao, Patata especiada con salsa Alsaciana y hierbas, y Coca de pera escalibada con foie al chocolate. Unos aperitivos que se casaron con el Espumoso Rosé Reserva y el Petit Siós Negro. Destacar de la «carimañola», la buena asociación del bacalao con sofrito dentro de este tipo de croqueta con patata. Así como el punto dulce y equilibrado que la manzana le da al Alsaciana con hierbas. La pera con chocolate, cebolla y foie, muy recomendable.

Los entrantes, maridados con el Petit Siós blanco y el, también blanco y «garnachas», Pla de Lladoner, comenzaron con un redondeado y mediterráneo Hummus con arenque ahumado y cuscús de coliflor . La Gyoza de setas y marisco con un «dashi» vegetal; y el Sushi de «unagi» (anguila), dieron el toque más asiàtic.Turbot con meloso de trigo y azafrán, cocido con un zumo de pescado, y manteca como un «rissoto» con mantequilla y queso Pecorino; fue el pescado de la noche. Costilla Duroc al estilo cantonés con «pak choi», y «Tabulé» de cordero fueron las elaboraciones más carnívoras de la velada y se acompañaron del Alto Siós y el espumoso Blanco de Noirs de Costers del Sió.

A la hora del postre, helado tres gustos, bizcocho y merengue en un pastel Alaska. Entre la treintena de comensales, destacaban numerosos profesionales y docentes de la hostelería leridana. David López, sumiller y delegado comercial de Costers del Sió (DO Costers del Segre, subzona Artesa), que presentó y comentó los vinos de la velada, explicó que «tal vez había sido el maridaje más complejo con que se había encontrado». López, que estuvo acompañado de su distribuidor local, Joan Franquet, manifestó que fue «realmente difícil casar los gustos y sabores de una cocina que hace fusionar productos locales con recetarios de todo el mundo».