El joven cocinero de Miralcamp abre su propio gastrobar en el Pla d’Urgell

Eduard Carulla Zamora (Miralcamp, 1987) es un joven cocinero inquieto y muy valiente. Hace unos meses decidió volver al Pla d’Urgell abriendo el gastrobar L’Atrevit en el término de Fondarella, a la entrada de Mollerussa por la carretera vieja.

El nombre del local ya nos avanza el carácter atrevido de este prometedor profesional de los fogones y las tapas creativas …

Aunque no descarta introducir más adelante alguna fórmula de menú o plato del día para los mediodías laborables, Eduard es valiente y su propuesta de comidas y cenas se centra en tapas y raciones para compartir a un precio medio de 25 a 30 euros por persona, según los vinos. Desde las 9 horas, Carulla también ofrece desayunos de tenedor.

En el caso de los grupos, el amplio espacio del comedor facilita las celebraciones familiares y de amigos, “también ofrecemos un menú de tapas, a un precio cerrado de 30 euros”; explica el joven cocinero. “Con esta propuesta servimos ocho tapas de nuestra carta con tres postres para compartir cada cuatro personas. Pero, por 35 euros, también se puede hacer un menú de menos tapas y un segundo plato por persona tipo espalda de cabrito o entrecot “, añade.

Eduard es joven pero ya tiene una interesante trayectoria que le ha animado a establecerse por su cuenta. Mientras cursaba sus estudios de cocina en la Escuela de Hostelería y Turismo de Lleida, Carulla tuvo la oportunidad de hacer prácticas en el restaurante japonés Zuma de Londres con el chef Rainer Becker. “Aparte de cocinar para reconocidos personajes como el piloto de Fórmula 1 Lewis Hamilton, la actriz Uma Thurman o el luchador Dwayne Johnson conocido como The Rock; en este establecimiento descubrí la cocina oriental y creativa”, explica Eduard.

Durante aquellos años de aprendizaje, también aprovechó los veranos para conocer durante tres temporadas el Hotel Restaurante Can Boix de Peramola con el chef Joan Pallarès. “En aquel tiempo, mi primo Jordi Pallars -ahora chef y propietario del Aima- trabajaba en Peramola y me facilitó las prácticas en este restaurante”, recuerda. Finalizada la escuela, hacia el 2008, Eduard inició un periplo profesional que se inició en un hostal asador de Tivissa y lo llevó hasta una nueva temporada de dos años en Can Boix; para finalizar en diferentes establecimientos de Ponts como El Ventureta, Cal Valls y El Apagavelas.

“Ahora, quería volver hacia el Pla d’Urgell y hemos encontrado este local en Fondarella, a la entrada de Mollerussa, con muy buena distribución, y suficiente aparcamiento”, relata entusiasmado Eduard Carulla que confiesa que lo que más le gustaría profesionalmente sería “ver entrar por la puerta de mi casa al Daviz Muñoz (Diverxo), todo un referente para mí”.

“Me gusta trabajar el producto para no hacer lo de toda la vida”

“Me gusta trabajar mucho el producto para no hacer lo de toda la vida. Dar mi toque personal a platos tradicionales”, explica Eduard Carulla a la hora de definir su cocina. Después de un aperitivo de Pimientos del Padrón con sal negra, iniciamos la degustación con un Pil-pil de negrillas con espardeñas y trufa, una tapa muy original con buena asociación de productos.

El Pulpo a la brasa con parmentier de patata ahumada y mayonesa de pimentón, llega a la mesa bajo campana y el servicio es muy efectista. Las Patatas bravas de la casa con alioli de miel, mojo picón y sal vikinga se hacen interesantes e imprescindibles para los amantes de este plato tan recurrente. El Steak tartar, servido en cornete de pasta wanton y helado de mostaza, nos resulta una de las tapas más llamativas en cuanto a la presentación y resultado gustativo.

El Canelón de rabo de buey; y el Tataki de atún salvaje, crema de melocotón y salsa de soja con sésamo son otras de las especialidades que probamos.I Y cerramos los platos principales con “Chuletón” marinado con nuestra “chimichurri”.

A la hora de los postres, Copa de requesón de cabra con nueces y crujiente de miel; Bombas de chocolate con crema de mango y textura de coco; Coulant de pasas y Armanyac, con helado de crema de licor y tierra de avellanas; la estrella de la casa, Milhojas de galleta con salsa de cerezas confitadas; y el Mojito, crema de limón y menta, helado de azúcar moreno y aire de ron.

Para otro día, nos quedan para degustar y conocer especialidades como la Coca de brandada de bacalao con foie y manzana; Croquetas de confit de pato y foie; Steaks de verduras con tempura y romesco; Caracoles a la llauna; Arroz de bogavante; Crujiente de cochinillo con mango y aceitunas negras; o la Cazuela de tros de Miralcamp que la madre de Eduard hace los fines de semana.

El equipo de Eduard a L’Atrevit lo completan su compañera en la sala, Priscila Núñez; su hermana, Lorena Carulla Zamora, como responsable de los postres; y el camarero Guillermo Elias.