Lagravera hace vinos experimentales fuera de la DO Costers del Segre

 

Mientras Lagravera hacía su camino hacia la biodinámica, los responsables de la bodega encontraron una joya en el término de Castelló de Farfanya (La Noguera).

 

 

Una pequeña parcela con cepas centenarias de tronco hueco y una corteza, torcida y rugosa, por donde llega el alimento a la uva añada tras añada. Esta meritoria corteza da nombre al proyecto La Pell. Fuera de la DO Costers del Segre, con estas cepas, la bodega Lagravera experimenta vinos diferentes que le han hecho merecedor del premio Vino de Patrimonio 2018.

«En menos de una hectárea, 8,500 metros cuadrados, nos encontramos este espacio con catorce variedades de uva blanca y otras diez variedades tintas. Un total de 642 cepas de variedades desaparecidas como Isagen, Heben, Valen, Trobat blanc, Pica poll de la Noguera; y otras siete de desconocidas en periodo de investigación por parte del Incavi, en lo que dicen biodiversidad cultivada. No hay Merlot, Cabernet Sauvignon o Tempranillo … «, puntualiza Sergio.

La finca de la Pell se encuentra a 450 metros de altitud, resguardada por la sierra del Montsec, con vista al Monasterio de las Avellanas, «un edificio reconstruido, que originariamente databa del siglo XII, casi un siglo antes de Scaladei» , comenta Garcia para destacar la importancia patrimonial del entorno. Estas cepas post fil·loxera, a pesar de tratarse de una viña del 1889, se elaboraban de forma conjunta, «probablemente, se buscaba una seguridad en la obtención de uva, independientemente de que una variedad tuviera mejor o peor producción, según el año «, explica García.

La familia de vinos La Pell de Lagravera la componen La Pell Blanc (1000 botellas) hecho con las catorce variedades blancas, fermentado y criado en arcilla; y La Pell Negre (600 botellas) fruto de las diez variedades tintas de la parcela, y otras pequeñas elaboraciones de carácter experimental y conservacionista, desde el punto de vista varietal y cultural.

«Además de los vinos Blanco y Negro, dentro del proyecto La Pell, también hacemos el Trobat Blanc, un Espumoso con 358 botellas; con Sumoll Blanco, 132 botellas de brisa; con la uva Heben, variedad que podría ser una uva antecesor del Macabeo y el Xarel·lo, hacemos sólo 33 botellas de otro vino blanco. Mientras que, con veinte de las variedades de la finca -diez negras y diez blancas-, elaboramos 242 botellas de La Pell Clar, con el concepto de «clarete». Un vino que fue reconocido como Vino de Patrimonio 2018 «, detalla el director.