423 congresistas disfrutaron de 103 ponentes con 75 periodistas acreditados

Hecho en los Pirineos cerró la segunda edición el martes, día 26 de marzo, con éxito de participación, tanto en la feria del fin de semana como el posterior congreso profesional, de este programa que impulsa la Diputación de Huesca. La Muestra de productos agroalimentarios reunió a 35 expositores de un lado y otro del Pirineo y con más de 55 productos y 8.400 visitantes.

Hecho en los Pirineos cerró la segunda edición el martes, día 26 de marzo, con éxito de participación, tanto en la feria del fin de semana como el posterior congreso profesional, de este programa que impulsa la Diputación de Huesca. La Muestra de productos agroalimentarios reunió a 35 expositores de un lado y otro del Pirineo y con más de 55 productos y 8.400 visitantes.

En el mencionado Congreso Gastronómico 423 participantes disfrutaron de 103 ponentes con un total de 75 periodistas acreditados, 35 procedentes de fuera de Aragón: Madrid, Asturias, Tarragona, Barcelona, ​​Lleida, Castellón, Canarias y Alicante. Entre la Feria y el Congreso se celebraron nueve talleres y 25 demostraciones de cocina con la participación de cinco escuelas de hostelería y un total de 1.250 asistentes a este show cooking.

«La cocina de los Pirineos centrales no se entiende sin sus productos locales», esta es la principal conclusión de las ponencias colectivas de cocineros de ambos lados del Pirineo, según los organizadores.

Así los participantes profesionales añadieron que «hay productos, productores, cocineros y restaurantes en número, calidad y juventud suficiente para que los Pirineos centrales, ambos lados, sean un destino de turismo gastronómico. Los dos lados de los Pirineos se refuerzan para que se complementan «.
«Los Pirineos centrales pueden y deben ser la referencia internacional de la cocina de montaña. Aunque todavía quedan muchas etapas que avanzar hasta tener una identidad, un valor transfronterizo que nos identifique como destino. El Estatuto de cocina del Pirineo puede ser un buen instrumento al respecto «, puntualizan en sus valoraciones.

«Los clientes que vienen a Huesca y a Altos Pirineos cuando consuman productos locales en los restaurantes, deben saber que lo están haciendo. El recuerdo de esta experiencia les llevará a pedir en los destinos urbanos donde viven «, concluye estas valoraciones.

Después de una feria por la que pasaron 8,400 personas, un poco más que hace dos años; pero en la que se vendió el doble de cantidad, para satisfacción de la sesenta productores allí presentes, el congreso en sí aportó un elevado número de debates e información.

A pesar de la participación de los reconocidos y mediáticos chefs Hermanos Torres, los cocineros pirenaicos acapararon la mayoría de los encuentros. Aquellos que trabajan en el calor de las estaciones de esquí y los que se encuentran en zonas de menor afluencia; los que trabajan con su propia huerta y ganadería, practicando una auténtica cocina de proximidad; las cocineras pioneras, las que conformaron la primigenia cocina pirenaica, homenajeadas sobre el escenario; los restaurantes distinguidos por las guías y otros reconocimientos; y los que elevaron al más alto la cocina de Huesca: Les Torres, Lillas Pastia y Sotón. Todos ellos ofrecieron un panorama fidedigno del estado de las tablas públicas pirenaicas.

Pero también se habló de la recuperación de las frutas y legumbres de montaña; del empuje femenina en la DOP Somontano; del proyecto Vignerons independientes de Huesca; o los diferentes proyectos POCTEFA relacionados con la gastronomía y la agroalimentación.