Cata vertical de siete añadas de Viña La Scala Gran Reserva en Enofusión

La famila Torres se comprometió con Jean Leon a mantener el legado de su bodega. Hace unos días, Mireia Torres acreditó el cumplimiento de ese pacto, dirigiendo una cata vertical de siete añadas diferentes del Viña La Scala Gran Reserva. La cata tuvo lugar en Madrid, el pasado martes, día 29 de enero, en el marco de Enofusión.

En un viaje en el tiempo a través de siete añadas desde 1975 hasta 2012, Mireia Torres, junto con el sumiller de Familia Torres, Sergi Castro, desgranaron el estilo y evolución de lo que fue el primer vino elaborado mayoritariamente con cabernet sauvignon en España.

Según Mireia Torres, directora de la bodega, «Viña La Scala se puede describir como un vino que presenta multitud de matices aromáticos y con una estructura elegante y buena acidez». Aunque la añada 1975, elaborada con 85% Cabernet Sauvignon y 15% cabernet franc y envejecida en roble americano, fue la que dio a conocer mundialmente Jean Leon, para la directora de la bodega una de las añadas más espectaculares de viña la Scala es la 1982, un vino con agradables notas balsámicas y de cuero que exhala frescura y una voluptuosidad que no se encuentra a la añada 1989, de corte más bordelés y envejecido en parte en roble francés, con notas herbáceas y un fondo tostado.

La evolución de Viña La Scala también se constata por fuera. La etiqueta afrancesada de este gran reserva dio paso en 1994, año en que Jean Leon vendió la bodega a su amigo Miguel A. Torres, a etiquetas que reproducían obras de artistas reconocidos en cada nueva añada, si bien con anterioridad ya había habido dos ediciones especiales vinculadas al mundo del arte.

Adaptación de la bodega al cambio climático desde el 75

La cata en Enofusión comenzó con la añada de 1975, seguida de las cosechas de 1982, 1989, 1994, 1998, 2000 y 2012. Un repaso histórico que, según Mireia Torres, constató como el aumento gradual de temperaturas ha tenido una incidencia no sólo en el grado alcohólico del vino, pasando de 11,1 ºC en 1975 a 14 ºC en 2012, sino en su elaboración, ya que a partir de 1996, se dejó de utilizar Cabernet Franc en el coupage, que hasta entonces había ayudado a compensar la astringencia del Cabernet Sauvignon que se fue suavizando con la subida de las temperaturas. Y es que, mientras que en las primeras cosechas ningún día llegaba a los 30 grados de temperatura, a finales de los ’80 ya se registraban entre 35 y 45 días al año con estas temperaturas elevadas.

«Hemos mantenido nuestro compromiso con Jean Leon de preservar su legado, sin embargo, nos hemos tenido que ir adaptando a la nueva realidad climática», comentó Mireia Torres.