Bodegas Torres espera vinificar este 2018 en la nueva bodega que construye en les Garrigues, donde ha instalado una docena de depósitos de fermentación de hormigón hecho con tierra de la misma finca del Aranyó, de donde proviene la uva con la que hace Purgatorio, el vino que da nombre a la bodega.

“Lo más destacable de esta finca este año ha sido la construcción de la Bodega Purgatorio, en la masía conocida como la Masía de los Desterrados, que perteneció a finales del siglo XVIII a la Abadía de Montserrat. Estamos ultimando las obras para poder elaborar la próxima añada del vino Purgatorio “, tal como explican los responsables de Torres en el informe de vendimia 2017 de esta finca.

Para este 2017 los técnicos de la bodega aseguran que “los vinos elaborados son de muy buena calidad, con buena concentración y alto potencial de envejecimiento”. Y es que en les Garrigues “la vendimia ha transcurrido con total normalidad; la escasez de lluvias durante el mes de septiembre y octubre ha beneficiado la maduración lenta de las variedades tardías, también las temperaturas más frescas durante septiembre han provocado una larga y perfecta maduración “, explican.

En la Finca Purgatorio, de L’Aranyó (municipio de Juneda), la campaña 2017 se ha caracterizado por su precocidad, a nivel general en toda Cataluña, con una bajada de rendimiento muy importante, y “las variedades más afectadas por la pérdida de rendimiento han sido la syrah, parte de la garnacha y las parcelas experimentales de las variedades ancestrales. La vendimia ha sido la más precoz que se recuerda, comenzando el 16 de agosto con la syrah y siguiendo con la Gonfaus el 1 de septiembre. A mediados de septiembre, hemos cosechado la garnacha y hemos terminado la vendimia el 3 de octubre con la cariñena”.

Por otra parte, con respecto a la Finca de San Miguel que Bodegas Torres tiene en Tremp (Lleida), situada a 950 m de altitud, la vendimia 2017 también ha sido “una de las más tempranas de estos últimos años “, dice el informe de vendimia.

“La pirene, la variedad ancestral recuperada que mejor se ha adaptado a esta finca, ha tenido un largo y tranquilo periodo de maduración. La hemos cosechado el 7 de octubre, diez días antes que el año pasado. Sus mostos tienen mucha fruta, son limpios y cargados de color. Esta ha sido la variedad con la que hemos terminado la vendimia en Tremp “, relatan los responsables de la bodega.

Así Miguel Torres Maczassek, quinta generación de la familia Torres propietaria del grupo bodeguero, asegura hablando de la vendimia 2017 que “ha sido una añada de excelente calidad. La maduración ha sido gradual y la uva se ha mantenido muy sana, así que la hemos podido recoger en su punto óptimo de calidad y madurez y ha dado lugar a vinos aromáticos que destacarán por su frescura y personalidad”.

Respecto a la climatología, el bodeguero catalán Miguel Torres reflexiona que “es evidente que estamos sufriendo las consecuencias directas del cambio climático y tendremos que adaptarnos año tras año para salvaguardar las cosechas”.