Costers del Sió apuesta por la Garnacha como variedad autóctona, y durante esta campaña ha duplicado su viña pasando de las cinco hectáreas a más de 10; así como ha replanteado nuevos coupages que dan un mayor protagonismo a esta uva.

 
La bodega de Balaguer, propiedad de la familia Porcioles, contaba desde su origen con cinco hectáreas de esta variedad plantadas en 1998 y 1999. Durante esta campaña 2017, “hemos plantado 2,5 hectáreas de variedad negra, en una nueva parcela la, y hemos injertado otros 2,8 hectáreas de garnacha blanca en las parcelas donde tenemos nuestras variedades blancas, Pla de Lladoner y El Molí. Con este incremento ya superamos las diez hectáreas de Garnacha “, explica José María Porcioles, responsable de la producción agrícola.

Otra decisión estratégica hacia esta variedad autóctona ha sido la reformulación de nuevos coupages, como es el caso del Cau del Gat -desde la añada 2015 (30.000 botellas) – que saldrá al mercado esta primavera después de cerca de un año en madera y siete meses de botella; y tendrá un 70% de Garnacha y un 30 por ciento de Tempranillo y Syrah. Hasta entonces, la garnacha representaba un 15% del total de este vino. Un cambio similar registró el Bosc Silvestre 2015, que ya cuenta con un 70% de Garnacha y un 30% de Tempranillo, aproximadamente; mientras que, hasta la añada 2014, las proporciones eran a la inversa; mientras que el vino Celistia Aire 2015 cuenta con un 70% Garnacha y un 30% Syrah.

“Desde el punto de vista de la exportación, cuando hablas de un vino catalán, aragonés o del resto de España, y hablas de Garnacha, es una variedad que te abre puertas”, dice Juan Porcioles, el hermano responsable de las ventas de la bodega.

La variedad Garnacha también es protagonista del Finca Siós, el vino de almazara que elaboran con esta variedad en un 75% y un 25% de Syrah. También está presente en su vino de referencia, el Alto Siós, donde la Garnacha acompaña, en un 15%, las variedades Syrah (60%) y Tempranillo (30%). “La Garnacha siempre ha dado un perfil más afrutado y floral. El color también es más vivo que en otras zonas y podríamos decir que está muy bien aclimatada en nuestra área “, dice Valvanera Martínez de Toda, enóloga de Costers del Sió.

La Bodega Costers del Sió, ubicada en la partida de Flix, hereda mucha tradición e historia, ya que ocupa las antiguas cuadras y reserva de caza de los Condes de Urgell, entre los términos de La Sentiu y Montgai. La finca de más de 700 hectáreas, propiedad de la familia Porcioles-Buixó, constituye un proyecto integral con un perfecto equilibrio ecológico que combina la viña con otros cultivos como olivos y cereales con su propia ganadería ovina y bovina y un coto de caza. Tiene 80 hectáreas dedicadas al cultivo de vid para elaborar exclusivamente vinos de Costers del Segre.

Un proyecto vitivinícola destinado a conseguir vinos de alta calidad, con todos los matices, que esta ribera, por sus suelos y microclima, puede ofrecer. En la finca se cultivan una amplia gama de variedades como Tempranillo, Garnacha, Syrah, Pinot Noir, Petit Verdot o Cabernet Sauvignon, entre las negras; y Chardonnay, Viognier o Muscat, entre las blancas.