Chocolates Bresco es ejemplo de éxito sin renunciar a la tradición y calidad. La estirpe Bresco, desde 1830, hace chocolate tradicional sin renunciar a la innovación en diseño y formatos. En los últimos años, ha optado por expandirse sin perder su arraigo en la Ribagorza. En las tiendas de Benabarre y la Chocolatería de la carretera nacional, Bresco sumó una nueva tienda en la modernista Casa Calvet de Barcelona (calle Casp 48).

Si bien la chocolatería la fundó el bisabuelo Francisco Bresco, la siguiente generación perdió el oficio y fue su nieto Francisco Bresco, quien volvió a la actividad y a la marca con una inquietud autodidacta que le llevó a crear diseños y productos, muchos innovadores.

Ahora, el equipo de la casa está comandado por su viuda Inma Cascalló y sus hijos Inma y Javier, junto con el maestro chocolatero Luis Morera Guirao. Morera, se incorpora al equipo de Chocolates Bresco en 2004.

Respetando los diseños y productos creados por Francisco Bresco, Lluís ha incorporado nuevas referencias en el catálogo, como son sus monas de Pascua y otras figuras a partir de huevos de chocolate.

Cascalló, gerente de la firma, defiende el origen español del chocolate y su introducción en Europa desde Aragón, “fuimos los primeros en añadir azúcar al cacao”, puntualiza.

Fotografía ©Gabi Orte/Chilindron.es