La bodega cuenta con 50 hectáreas propias de viña ecológica

El enólogo, bodeguero y referente catalán, Josep Maria Pujol-Busquets hace dos años vendió la marca de cavas Privado. Una operación que le ha permitido invertir tres millones de euros en la adquisición de 30 nuevas hectáreas de viña y ampliar su infraestructura para aumentar el stock y alargar las crianzas de sus cavas. Ahora, el enólogo y propietario de Alta Alella Mirgin (DO Alella) anuncia que la bodega cuenta con 50 hectáreas propias de viña ecológica y que desde el otoño de 2019, todos sus cavas de la familia Alta Alella Mirgin (AA Mirgin) tienen como mínimo una crianza Grande Reserva o son Cava de Paraje Cualificado.

La bodega Alta Alella Mirgin (DO Alella), fundado el 1991 por la familia Pujol-Busquets Guillén, ratifica así la apuesta por la calidad de estos cavas de carácter «cosmopolita y vanguardista, que de ahora en adelante saldrán al mercado con un mínimo de entre 30 y 42 meses en botella», explica Pujol-Busquets.

Hasta ahora el cava AA Mirgin, en botella estándar, ha estado Reserva y pasará a ser Gran Reserva con la añada 2015. El resto de cavas de la familia -AA Mirgin Exeo, AA Mirgin Opus, AA Mirgin Laietà Rosé y AA Mirgin Laietà- son desde sus inicios, Gran Reserva. Además, los dos primeros proceden del Paraje Cualificado Vallcirera, una parcela única situada al Parque Natural de Cordillera de Marina, y cuentan con la distinción de Cava de Paraje Cualificado, la máxima categoría dentro de la DO Cava. Todos los cavas de la bodega son ecológicos -sus Cavas de Paraje Cualificado fueron los primeros del sector al salir al mercado con certificación ecológica-, de añada y Brut Nature, sin adición de ningún tipo de licor de expedición para no maquillar el producto. Alta Alella Mirgin apuesta por la producción de cavas que se alejen de la estandarización, que sean transparentes y reflejen las características del terruño y la añada.

En su finca Can Genís, el dúo formado por Josep Maria Pujol-Busquets y su hija Mireia, relevo generacional, preservan el patrimonio vitícola de la región, recuperando viñas con más de 60 años y plantando variedades tradicionales como la Pasa Blanca y la Mataró. Toda la viña de Alta Alella Mirgin es ecológica desde su origen. Próximamente tienen previsto intensificar su apuesta por la DO Alella y adquirir más hectáreas de viña a la región, que se añadirán a las 50 con las que ya cuentan. La bodega destina gran parte de su esfuerzo al I+D+i y actualmente está trabajando en la selección de variedades tradicionales de plantas naturalmente resistentes a las dolencias y adaptadas plenamente al entorno.